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Sonámbulos (Sleepwalkers): El linaje de la sed y la furia felina

Sleepwalkers
Póster de la película "Sleepwalkers"
Sleepwalkers
Departamento de policía llegando a la escena del crimen
Sleepwalkers
Charles Brady (Brian Krause) y Tanya Robertson (Mädchen Amik)
Sleepwalkers
Tanya Robertson (Mädchen Amik)
Sleepwalkers
Charles Brady (Brian Krause)
Sleepwalkers
Mary Brady (Alice Krige)
Sleepwalkers
Mary Brady
Sleepwalkers
Charles Brady, transformándose en "Sonámbulo"
Sleepwalkers
Charles Brady
Sleepwalkers
Charles Brady
Sleepwalkers
Charles Brady transformado en "Sonámbulo", robando la energía de pureza de Tanya Robertson para alimentar a su madre Mary
Sleepwalkers
Mary Brady obligando a Tanya Robertson a permanecer a su lado mientras intenta curar las heridas de su hija Charles
Sleepwalkers
Mary Brady, transformada en "Sonámbulo"
Sleepwalkers
Charles y Mary Brady
Sleepwalkers
Mary Brady, transformándose en "Sonámbulo"
Sleepwalkers
Mary Brady, transformándose en "Sonámbulo"
Sleepwalkers
Mary Brady arrastrando a Tanya Robertson para subirla al auto y llevarla con Charles
Sleepwalkers
Capitán Soames (Ron Pearlman)
Sleepwalkers
Mary y Charles Brady
Sleepwalkers
Mary Brady, admirando la belleza de Tany Robertson
Sleepwalkers
Tanya Robertson con Clovis, el gato que le salvó la vida
Sleepwalkers
Clovis
Sleepwalkers
Tanya Robertson, con el Sheriff Ira (Jim Haynie)


¡Afilen sus garras y prepárense para escuchar el maullido que anuncia la muerte! Hoy, en "La Cripta de lo Profano", desenterramos una de las creaciones más extrañas y visceralmente aterradoras del maestro Stephen King: la película Sleepwalkers (conocida en español como Sonámbulos o La Maldición de los Sonámbulos).

Esta obra, estrenada en el año 1992 y dirigida por Mick Garris, es notable porque se trata del primer guión escrito directamente por King para el cine, creando una mitología monstruosa que es tan retorcida como fascinante.

La llegada del parasitismo y carne de las vírgenes

La historia comienza con la mudanza de una familia inusual al tranquilo pueblo de Travis, Indiana. Charles Brady (Brian Krause) y su madre, Mary Brady (Alice Krige), parecen ser una pareja elegante y foránea, con un aura de misterio que la comunidad local no tarda en notar. Sin embargo, no son madre e hijo en el sentido tradicional, ni son humanos.

Ellos son los últimos de una raza ancestral y parasitaria, criaturas míticas que los lugareños llaman Sonámbulos.

¿Quiénes son? 

Son seres con apariencia humana capaces de manipular la realidad y la materia, transformando sus cuerpos a voluntad en figuras que recuerdan a felinos antropomórficos, monstruos de piel escamosa y ojos brillantes. Su naturaleza es tan pervertida como su método de supervivencia: dependen de la fuerza vital de mujeres vírgenes para alimentarse y mantenerse con vida. Su única debilidad conocida es el contacto con los gatos.

El engaño, el cementerio y la cacería

Charles, el más joven de la pareja, tiene la tarea de localizar a la próxima víctima. En el instituto local, encuentra a Tanya Robertson (Mädchen Amick), una joven dulce e ingenua. Él la corteja con una intensidad perturbadora, invitándola a una cita que, por supuesto, es una trampa.

El horror se desata cuando Charles lleva a Tanya a un cementerio solitario. Allí, su fachada se desmorona. Él muta en su forma monstruosa, exponiendo su verdadera y desesperada necesidad. Aunque Tanya logra repeler el ataque inicial con un sacacorchos, hiriendo al monstruo, la batalla apenas comienza.

El fracaso de Charles pone a la familia Robertson en la mira de Mary. Herida, debilitada y consumida por la necesidad, Mary se convierte en la fuerza impulsora de una venganza salvaje, llevando a cabo un ataque frontal a la casa de Tanya. La película se convierte entonces en un thriller de asedio, un duelo desesperado entre la chica, su familia y la madre Sonámbulo, cuya sed de sangre se multiplica por la herida de su "hijo".

El Detalle Crucial: El horror alcanza su punto máximo con la intervención de los gatos del pueblo. Estos felinos, conscientes del mal que albergan los Sonámbulos, se congregan como un ejército inesperado. La película termina en un baño de sangre y garras, donde la bestialidad de los monstruos se enfrenta a la ferocidad de la fauna doméstica, en una de las batallas más extrañas del cine de terror.

Un llamamiento desde La Cripta

Profanador, Sleepwalkers es una película única, un descenso a la mitología visceral de Stephen King que no tiene miedo de ser grotesca y extraña. Es un ejemplo de terror corporal y perversión familiar que merece ser revisitado.

¿Crees que la idea de una raza parasitaria que se alimenta de la inocencia es una de las creaciones más retorcidas de King? ¿O te aterran más las formas mutantes que la relación entre madre e hijo?

La Cripta te invita a verla y a compartir tu peor pesadilla felina.

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