¡Profanador, el antiguo cementerio indio no descansó! Después de la tragedia de la familia Creed, la tierra maldita de Ludlow, Maine, sigue esperando a quienes, cegados por el dolor, cometan el mismo error fatal. Hoy desenterramos la secuela, Pet Sematary Two (titulada Cementerio de mascotas 2), que profundiza en la perversión de la pérdida.
Esta película, estrenada en el año 1992, marca el regreso a la silla del director de Mary Lambert, aunque el guion ya no fue escrito por Stephen King, sino por Richard Outten. La secuela cambia el foco del terror familiar al drama adolescente, manteniendo el mismo sabor macabro y la escalofriante advertencia: lo que vuelve ya no está vivo, solo es maligno.
La llegada del dolor y el compañero fiel
La historia presenta a nuevos personajes que llegan al sombrío pueblo de Ludlow: Jeff Matthews (Edward Furlong), un adolescente lleno de rabia, y su padre, Chase Matthews (Anthony Edwards), un veterinario que busca un nuevo comienzo después de que la madre de Jeff, una famosa actriz, muriera trágicamente en un accidente.
Jeff se siente solo e incomprendido hasta que entabla una amistad con Drew Gilbert (Jason McGuire), un chico local. Jeff descubre de inmediato la existencia del infame cementerio de mascotas, ese lugar donde el dolor y la culpa se escriben en lápidas infantiles.
La tragedia golpea de nuevo cuando Zowie, el perro de Drew, es cruelmente asesinado por el padrastro de Drew, el sádico y abusivo policía local Gus Gilbert (Clancy Brown). Desconsolados y desesperados por traer de vuelta al único ser que comprendía a Drew, los chicos deciden usar el poder oculto del cementerio Micmac.
La resurrección de la crueldad
Zowie regresa, pero el cambio es inmediato. El perro no solo es salvaje y agresivo, sino que tiene una conexión más oscura con Gus Gilbert. El "algo" que poseía la tierra Micmac ya no se contenta con mascotas.
La locura se propaga cuando Gus Gilbert sufre una muerte violenta y accidental. Una vez más, la desesperación y la ira se imponen al sentido común. Drew, acosado por su padrastro, y Jeff, impulsado por una fascinación mórbida, toman la decisión fatal de enterrar a Gus en el cementerio indio.
Lo que regresa es un monstruo de dos metros, un Gus Gilbert revivido que ahora es completamente libre de suprimir su brutalidad. Convertido en el principal antagonista, este Gus no es un zombi lento, sino una encarnación del mal con una fuerza sobrenatural. El horror se desata en Ludlow, con Gus como un depredador imparable, desatando una ola de violencia que obliga a Jeff y a su padre a enfrentarse no solo a un psicópata, sino a la tierra maligna misma.
Llamamiento desde La Cripta
Profanador, Pet Sematary Two es una secuela más visceral y directa que la original, que cambia el terror psicológico por el horror de la criatura y la acción. Es una película de culto de los 90, con una interpretación memorable de Clancy Brown como el monstruo resucitado.
¿Crees que el Gus Gilbert que regresa es más terrorífico que el pequeño Gage Creed de la primera película? ¿Qué tipo de criatura enterrada en el suelo Micmac te gustaría ver regresar?
La Cripta espera tu testimonio. No entierres tus miedos.
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