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American Psycho: El ritual del horror y el vacío de Wall Street

Patrick Bateman
Portada de la película "American Psycho" o "Psicópata Americano" estrenada en el año 2000 y protagonizada por Christian Bale.
Patrick Bateman
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¡Bienvenidos, amantes de lo perturbador, a un descenso en la psique del capitalismo! Hoy abrimos la puerta de un lujoso apartamento en Manhattan para conocer al verdadero monstruo de los años ochenta: Patrick Bateman.

Esta es la historia de la locura enmascarada, traída a la pantalla grande por la directora Mary Harron en el año 2000. No es solo una película de terror; es una disección gélida y satírica del consumismo desenfrenado de Wall Street, donde la piel, la sangre y el alma valen menos que una tarjeta de presentación.

El espejo de la perfección y la carcasa vacía

Adéntrense en el mundo de Patrick Bateman (interpretado con escalofriante maestría por Christian Bale), un yuppie de veintisiete años que encarna la cúspide del éxito neoyorquino en 1987. Es educado en Harvard, trabaja en Pierce & Pierce, y posee una riqueza incalculable. Su vida es una coreografía ritualista: el ejercicio obsesivo, la meticulosa rutina de belleza con veinte pasos, la ropa de diseñador, las reservaciones en los restaurantes más exclusivos y la constante necesidad de compararse con sus compañeros de élite.

Pero bajo esta fachada pulida y perfecta, reside un vacío abisal. Bateman es, como él mismo se describe, una "entidad" sin sentimientos reales, una carcasa humana obsesionada con el estatus. Su doble vida no es un secreto, sino una necesidad física: un psicópata y asesino en serie que canaliza su nihilismo y frustración en una violencia sádica y misógina.

La danza de la sangre y la confusión de la identidad

La trama nos arrastra a través de su escalofriante cotidianidad. Las reuniones de negocios son indistinguibles de las orgías de vanidad, donde los hombres compiten por la elegancia de sus trajes, y la música de Huey Lewis & The News es analizada con la misma seriedad que la inversión de miles de millones.

El horror comienza cuando la máscara de Bateman se resquebraja. Su primer gran impulso violento es impulsado por la envidia profesional hacia Paul Allen, un compañero de trabajo que, para colmo, lo confunde con otro colega. La humillación de la indiferencia y la falta de singularidad empujan a Patrick a asesinar a Allen con un hacha, dando inicio a una espiral donde las víctimas (desde colegas hasta modelos y prostitutas) son simples objetos desechables de su placer.

La película, coescrita por Harron y Guinevere Turner, juega con la percepción y la realidad. A medida que Bateman se sumerge en su locura, asesinando, mutilando y destruyendo apartamentos, el mundo a su alrededor parece ignorar por completo sus crímenes. Los detectives, como el interpretado por Willem Dafoe, lo interrogan sin reconocer la verdad, y sus amigos son incapaces de distinguirlo de otros banqueros. La sátira se funde con el terror psicológico: en un mundo que solo valora el dinero y las marcas, Patrick Bateman puede salirse con la suya porque, irónicamente, es completamente invisible.

El final abierto, y la condena ineludible

La sinopsis culmina con el clímax de la desesperación. Bateman, al borde de la ruptura mental, confiesa frenéticamente sus crímenes en un mensaje a su abogado. Pero cuando intenta corregir su desorden, descubre que sus acciones, o quizás sus fantasías, han sido borradas o ignoradas por completo. ¿Sucedieron realmente los asesinatos, o fueron solo proyecciones delirantes de una mente desquiciada?

American Psycho no ofrece respuestas fáciles, sino que nos deja con la fría certeza de que Patrick Bateman, el asesino, el vacío y el monstruo, jamás será castigado. No hay absolución, no hay redención, solo la eterna condena de seguir existiendo en la perfección del horror.

Un llamamiento desde La Cripta

Profanador, American Psycho es un espejo cóncavo de la sociedad contemporánea, un thriller inolvidable que trasciende la violencia para exponer el vacío del alma corporativa. Si no la han visto, prepárense para una obra de culto que los perseguirá.

¿Creen que Patrick Bateman llevó a cabo sus crímenes, o que toda la película es una alucinación psicótica? ¿Qué es más aterrador: el asesino o el mundo que le permite serlo?

La Cripta espera su veredicto. Comenten y definan la realidad de Patrick Bateman.

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